Tu empresa ya tiene voz: la de tu gente.
La página de empresa la lee poca gente. A tu gente la leen sus contactos, sus clientes y los candidatos que quieres contratar. Postin les deja el borrador listo para que lo revisen y lo aprueben.
Desde una sola persona. Cada una con su voz y su aprobación.
Lo que pasa hoy
O no publican, o publican tu comunicado.
Las dos salidas son malas: en una no se ve lo que sabe tu gente, y en la otra se nota a un kilómetro que el post lo escribió marketing.
- 01
El directivo que no tiene tiempo
Le pides un post al mes y te dice que sí. Lleva cinco meses sin mandarte nada, y no es mala fe: es que ese rato no aparece.
- 02
El post escrito por otro
Se lo pasas ya redactado, lo publica sin cambiar una coma, y su red lee un comunicado con su nombre.
- 03
Todos diciendo lo mismo
Cuando el contenido sale de una sola mano, ventas, producto y dirección publican la misma frase con distinta foto.
- 04
Nadie sabe quién aprobó qué
Un post sale con un dato que no debía salir y la conversación siguiente es sobre de quién fue la culpa.
Cómo lo resuelve
Una voz por persona. Un criterio para todas.
Marketing prepara y acompaña; cada persona mantiene su manera de hablar y aprueba lo suyo. Nadie publica en nombre de nadie.
Una voz por persona
Sale de sus propios textos o de cinco minutos hablando. Tu CTO no suena a tu director comercial.
Marketing prepara el terreno
Los temas, los borradores y el calendario se preparan desde un mismo sitio, con roles por persona.
Quien da la cara, aprueba
Lee, cambia lo que quiera y pone el punto. Su participación son minutos, no una tarde.
Ningún post sale con el nombre de alguien sin que esa persona apruebe la versión concreta. También dentro de tu empresa.
En una pantalla
Sabes en qué anda cada uno.
Quién tiene borradores esperando, quién publicó esta semana y quién todavía no ha creado su voz. Sin pedir un resumen por correo.

Para qué sirve de verdad
Tres cosas que hoy pagas de otra manera.
Ventas
Un comercial al que su mercado lee llega a las reuniones con medio camino hecho. Publicar es prospección lenta, pero es prospección.
Talento
Quien te va a mandar el CV mira antes a la gente, no a la página de empleo. Si tus equipos publican, se nota cómo trabajan.
Reputación
Cuando pasa algo, la empresa que lleva un año explicándose tiene con qué. La que solo publica notas de prensa, no.
No te vamos a prometer números que no podamos respaldar.
Multicuenta
Una cuenta para la empresa. Una organización por persona.
Marketing lo ve todo y lo prepara todo. Cada persona conserva lo suyo: su conexión, su voz, su memoria y su historial de aprobaciones.
- Su LinkedIn, conectado por ella
- Su voz: cómo habla, no cómo escribe
- Tres personas, tres perfiles
- Cada una con su voz y su calendario
- Publica cuando hay algo que contar
- Su memoria recuerda qué ya contó
Una voz no pisa a otra
Tu directora de producto no acaba escribiendo como el equipo comercial.
Marketing no suplanta
Puede preparar y programar. Aprobar, no: eso es de quien publica con su nombre.
Si alguien se va
Retira su conexión y sale de la cuenta. Su perfil deja de estar gestionado.
Antes y después
Marketing lo prepara. Tu gente pone el punto.
Son perfiles de tu propia gente: dirección, ventas, producto. Su parte del trabajo es un solo paso.
- 1
La idea
Hoy
La reunión de contenidos acaba en una lista de temas que nadie ejecuta.
Con Postin
Postin
Propone qué publicar. Le cuentas la idea o le pegas el texto y él investiga.
- 2
El borrador
Hoy
Le pides un post al mes. Lleva cinco sin mandarte nada, y no es mala fe.
Con Postin
Postin
Lo redacta con el Perfil de Voz de esa persona, no con el de la empresa.
- 3
La revisión
Hoy
Se lo pasas ya redactado y lo publica sin cambiar una coma.
Con Postin
Marketing
Ajusta el borrador y lo encaja en el calendario del equipo.
- 4
El punto
Hoy
«Lo miro esta tarde» y no llega. O sale sin que nadie lo haya aprobado.
Con Postin
Quien da la cara
Lee, cambia lo que quiera y aprueba. Son minutos, no una tarde.
Si el texto cambia, vuelve aquí. Marketing no puede saltárselo.
- 5
La publicación
Hoy
Su red lee, con su nombre, un comunicado que escribió otro.
Con Postin
Postin
Sale en su perfil y con su voz. Queda quién aprobó qué versión.
Se aprueba una versión, no el post
Se aprueba una versión concreta. Si se retoca después, vuelve a pedir el punto. Es lo que evita la conversación de «yo no aprobé eso».
Roles para trabajar, no para decidir
Invitas a tu equipo con el acceso que le toca: escribir, editar, programar. El punto no se delega.
Control
Lo que tu equipo legal va a preguntar.
Conexión oficial, sin contraseñas
Cada persona autoriza su cuenta con la API oficial de LinkedIn desde su sesión. La empresa no maneja credenciales de nadie.
Aprobación por versión, con rastro
Queda registrado quién aprobó qué texto. Si el post cambia después, la aprobación caduca y se vuelve a pedir.
Roles y permisos
Invitas a quien tiene que estar y con el acceso que le toca. Cuando alguien sale de la empresa, sale de la cuenta.
Sin automatismos por detrás
Nada de sesiones simuladas ni bots publicando. Solo lo que LinkedIn permite oficialmente.
El tipo de cuenta se elige al crearla y no se puede cambiar: si vas a gestionar los perfiles de tu equipo, créala como cuenta de empresa desde el principio.
Cuánto cuesta
Pagas por voz. Publicar no se cuenta.
La misma escala que para agencias: baja según sumas personas, y ninguna tiene cuota de posts.
Voces
3
Al mes
317 €
106 € por voz
Lo contratas tú, en el alta, y amplías cuando quieras. Cada persona lleva su propio Perfil de Voz.
Al crear la cuenta, elige «Empresa o agencia». El tipo de cuenta no se puede cambiar después.
Preguntas
Lo que preguntan los equipos de marketing.
¿Podemos publicar en la página de empresa?
Hoy no: LinkedIn no da ese permiso en su API y no depende de nosotros. Postin trabaja sobre los perfiles de las personas, que además es donde está el alcance.
¿Y si alguien se va de la empresa?
Retira su conexión y su perfil deja de estar gestionado. Bajas el número de voces al cierre del ciclo.
¿Marketing puede publicar por ellos?
Puede prepararlo todo, pero no aprobar por ellos. El punto lo pone quien da la cara.
¿Se puede empezar con dos personas?
Con una. La forma sensata de empezar es con alguien convencido, no con diez obligados.
Empieza por una voz.
Si funciona con una persona, el resto entra solo. Si no, no habrás movido a toda la empresa para nada.